Confidencial
El año próximo se definirá al sucesor de Juan Antonio Samaranch. Usted no está en la lista de probables futuros presidentes del COI. ¿No le interesa serlo?
Para nada. Para ser presidente del COI hace falta mucho tiempo y estar en Lausana los 365 días del año durante las 24 horas del día. Para mudarme yo necesitaría estar acompañado por unas veinte personas entre mi mujer y mis hijos, mi gente de confianza y sus familias, y hasta el mecánico de mi avión. Entonces, realmente no podría hacerlo porque estaría perjudicando a todos ellos.
Hay mucha gente que habla de la mafia latina en el COI. ¿Cuál es su opinión al respecto?
Yo no la llamaría mafia. En los últimos veinte años, el COI tuvo cuatro miembros latinos muy fuertes: Samaranch, Nebiolo, Havelange y yo. Samaranch se irá el año que viene, Nebiolo se murió, Havelange dejó de ser presidente de la FIFA y perdió algo de poder en el COI. Solamente quedo yo. Y sólo por Latinoamérica le haré frente al resto del mundo.
El coronel Antonio Rodríguez lleva 23 años al frente del Comité Olímpico Argentino. ¿No es demasiado tiempo?
Yo llevo 26 como presidente del Comité Olímpico Mexicano. Creo que si el dirigente tiene condiciones, no importa los años que lleva en un cargo.