Sábado 17
Mayo 2008

EL EX VICEPRESIDENTE DE PDVSA Y SU HIJO, QUE VIAJARON CON ANTONINI Y LOS US$ 800 MIL

Escándalo de la valija: ordenarían la captura de dos venezolanos

Lo haría la Justicia argentina si no se presentan a declarar el miércoles 28.

El el ex vicepresidente de la compañía petrolera venezolana PDVSA -que viajó con Guido Antonini Wilson cuando quiso introducir en Argentina un maletín con 800 mil dólares- corre riesgo de que se le dicte la captura internacional. Ayer fracasó en su intento de declarar por escrito desde Venezuela, en el caso por contrabando agravado que se sigue en el fuero Penal Económico, y sólo le queda presentarse aquí el 28 de mayo próximo.

Esa fue la fecha que les fijó el juez Daniel Petrone a Diego Uzcátegui y su hijo, que no trabaja para PDVSA. Ayer lo dejó planteado la Cámara en lo Penal Económico, al respaldar a Petrone y rechazar un recurso que había intentado la defensa de los venezolanos. Diego Bautista Uzcátegui Matheus y Daniel Uzcátegui Specht querían declarar por escrito y vía exhorto sin moverse de su país.

Sin embargo, los jueces de la Sala B de la Cámara (Carlos Pizzatelli, Marcos Grabivker y Roberto Hornos) consideraron improcedente el pedido que en este sentido habían hecho Uzcátegui padre e hijo.

Dice la resolución: "No se advierte -ni los recurrentes indicaron- cuál podría ser el perjuicio definitivo que podría causarles lo dispuesto por el juzgado de la instancia anterior, ni que lo proveído constituya un impedimento para el ejercicio del derecho de defensa en juicio".

De este modo, los jueces dejaron en manos del juez Petrone que si ese día no se presentan, disponga la orden de captura internacional. Los Uzcátegui quieren evitarlo a toda costa porque corren peligro de, si vienen, quedar detenidos, ya que están imputados por un delito que tiene penas de entre 4 y 10 años de prisión.

En principio, un eventual pedido de captura internacional obligaría a la Justicia de Venezuela a detenerlos y extraditarlos a la Argentina. El contrabando está tipificado en los dos países.

Los Uzcátegui ya desoyeron tres citaciones a indagatoria. Se los llama para que expliquen -entre otras cosas- por qué Antonini Wilson subió al avión alquilado por el Estado argentino, en el que transportaba un maletín con 800 mil dólares que en todo momento evitó declarar.

El 4 de agosto de 2007, en vísperas de la visita al país del presidente Chávez, arribó al Aeroparque un avión pagado por la Argentina, en el que iban el entonces presidente de ENARSA, Exequiel Espinosa; el ahora ex titular del Organo de Control de Concesiones Viales (OCCOVI), Claudio Uberti, y su secretaria, Victoria Bereziuk. Había más pasajeros: Uzcátegui e hijo, tres funcionarios de la filial argentina de la petrolera y Antonini Wilson.

Según se investiga, Uzcátegui padre habría pedido que lo llevaran en el avión junto a su hijo de 19 años, a Antonini y a tres ejecutivos de PDVSA. Todo habría sido autorizado por Uberti.

Cuando encontraron la valija con los casi 800 mil dólares Uzcátegui hijo acompañó en todo momento a Antonini al ser demorado. Se sospecha que ya habrían compartido otros viajes a Buenos Aires y Montevideo.

En la mira de los investigadores también está Uberti, a cargo por entonces de manejar las relaciones con Venezuela.

La fiscal María Luz Rivas Diez impulsó la indagatoria de Uberti por contrabando y lavado de dinero agravado. Pero los jueces que precedieron a Petrone entendieron que había que esperar a la declaración de los venezolanos antes de convocarlo.

Tamaño de textoEnviarImprimir
Antecedentes
El 4 de agosto del año pasado, el venezolano Guido Antonini Wilson llegó al Aeroparque porteño en un avión contratado por la compañía estatal ENARSA. En su maletín, la Aduana descubrió 790.550 dólares exactos que fueron incautados. Cuando la Justicia argentina empezó a investigar, Antonini ya había regresado a Miami, donde vive, y empezado a colaborar con el FBI. El 11 de diciembre detuvieron en la Florida a tres personas acusadas de actuar en los Estados Unidos como agentes del gobierno venezolano para encubrir la historia del maletín.