La Justicia dispuso ayer el arresto domiciliario del ex funcionario de la Cancillería, Jorge Matas, preso desde el miércoles pasado por el escándalo del presunto contrabando de autos diplomáticos. Le concedieron ese privilegio luego de que un informe médico lo calificara como paciente "de alto riesgo".
La decisión fue adoptada por el juez en lo Penal Económico Jorge Brugo, informaron fuentes judiciales. El arresto domiciliario de Matas había sido solicitado por su abogado defensor, Diego Pirota, quien alegó que el ex funcionario padecía problemas cardíacos. Esto derivó en que Brugo ordenara una serie de chequeos médicos para el imputado.
Los expertos del Cuerpo Médico Forense ratificaron que Matas fue sometido a varios by pass y cuatro angioplastias, a lo que se suman problemas de presión arterial alta, explicaron las fuentes. Esto en nada afectará su situación en la causa: sigue estando imputado de delitos graves, como contrabando agravado.
Matas no llegó a estar en una celda común en la cárcel de Devoto, donde lo alojaron inicialmente. Indagado esta semana, el diplomático se negó a declarar.
Su rol en la Cancillería era el de jefe del área donde se autorizaba a los diplomáticos a entrar al país coches importados libres de impuestos, hasta que en enero pasado una auditoría interna del Palacio San Martín descubrió que la mayoría de los trámites analizados presentaba irregularidades.
El negocio era importar autos con una franquicia diplomática, libre de impuestos y, en vez de usarlos, nacionalizarlos rápidamente y venderlos aquí.