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Sábado 23 de noviembre de 1996, Buenos Aires, República Argentina |
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Testigo de cargo. Enrique Juan Albaytero afirmó que fue el último en pasar con luz amarilla, y que la acusada Mon lo hizo con luz roja. Otros nueve testigos comprometieron a la chica. |
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El chofer de una ambulancia del SAME fue contundente ayer, durante el juicio a María Victoria Mon (20). Aseguró que el 1 de julio de 1995, a las tres de la mañana, la joven pasó con luz roja el semáforo de Figueroa Alcorta y Tagle, y 50 metros más adelante atropelló al joven Juan Pablo Acuña (14).
Este testigo dijo que había detenido la ambulancia en esa esquina justamente porque el semáforo estaba con luz roja y él esperaba que se pusiera verde para avanzar.
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La situación de Mon, que está siendo juzgada por arrollar con su camioneta Mitsubishi importada -color gris champán-, y matar, al chico Acuña, recibió un duro golpe con este testimonio. Pero también con el de otro testigo, que coincidió ayer en que la joven pasó aquella esquina con luz roja. Detalles Según Gabriel Omar Morgaruccio (28), antes de que el semáforo cambiara de rojo a amarillo, "la camioneta (de Mon) pasó por mi derecha. Después sentí un impacto, una frenada y vi que el vehículo maniobraba hacia la derecha". En ese momento se abrió la luz verde y la ambulancia que él conducía avanzó hasta la mitad de cuadra, donde "vi un bulto" tirado en la calle. "Yo lo esquivé, y cuando pasamos por al lado nos dimos cuenta que era una persona", dijo el chofer. Entonces, el médico que iba en la ambulancia, Claudio Adrián Cucuk (32), le ordenó al chofer que volviera "porque el accidente había sido grave". La ambulancia hizo un rodeo y regresó en contramano por Figueroa Alcorta hasta el lugar donde estaba Acuña. "Pude hacer esa maniobra porque no pasaban otros vehículos", explicó Morgaruccio. En esa misma ambulancia Acuña fue llevado al hospital Fernández, donde murió tres días después. Los abogados de Mon intentaron que Morgaruccio se contradijera sobre algunos puntos de su relato, pero no lo lograron. Cuestión de segundos El otro testigo que complicó la situación de María Victoria Mon durante la segunda audiencia donde se la juzga por "homicidio culposo y falsa denunca", fue Enrique Juan Albaytero (57). Cuando ocurrió el accidente, este testigo estaba estacionando su auto -un Peugeot 504- en la esquina de Figueroa Alcorta y Tagle. Según él, fue el último en pasar con la luz amarilla el semáforo. Y recién después "sentí una frenada violenta, un golpe muy fuerte y una acelerada", dijo Albaytero ante la jueza María Susana Nocetti de Angeleri. El hombre contó que corrió hacia donde estaba el cuerpo de Acuña, en la mitad de cuadra. "Cuando lo vi tirado volví hacia Tagle para evitar que los autos le pasaran por encima", dijo el testigo. Los abogados de Mon pidieron que Albaytero fuera procesado por falso testimonio porque dijeron que durante la investigación del caso había dicho otra cosa. Pero también porque todo lo que relató era "imposible", afirmó el defensor de Mon, Gonzalo Vergara. La defensa no estaba convencida de que Albaytero fue el último en cruzar con luz amarilla. Este detalle cuenta a la hora de comprobar si Mon pasó el semáforo en rojo o no, cosa que en la audiencia de ayer fue el principal punto de discusión. Pero el pedido de la defensa no prosperó. Los otros siete testimonios que se escucharon ayer coincidieron en tres puntos. Según ellos, cuando ocurrió el accidente la avenida Figueroa Alcorta estaba bien iluminada y no había tránsito. Hipótesis que tambalea Con esto, tambalea gran parte la hipótesis de la defensa, que sostiene que María Victoria Mon no pudo ver al chico Acuña cruzando la avenida porque estaba mal iluminada, que el chico iba zigzagueando entre los coches. Dos de esos testigos también dijeron que habían visto "un elemento que quedó rebotando en la calle". Se referían al espejo retrovisor que golpeó la cara de Juan Acuña, causándole un estado de coma inmediato. Pero fue el relato de Benito Lencinas (42) el que cerró la jornada en favor de la querella. Lencinas estaba en el hall de un edificio cuando ocurrió el accidente. "Salí a la calle y vi un bulto tirado y a una ambulancia entrando de contramano", dijo. -Y en Tagle, ¿había coches?-, le preguntó la defensa de Mon. -Sí, estaban todos parados en el semáforo- remató el hombre. La certeza de Benito Lencinas pareció haber tirado por tierra la hipótesis de que Mon haya pasado el semáforo de Figueroa Alcorta y Tagle con otra luz que no fuera la roja. |
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