|
|
|
|
Viernes 06 de diciembre de 1996, Buenos Aires, República Argentina |
|
|
|
|
POSADAS (Enviada especial).- Sin el fervor y el entusiasmo de las otras oportunidades, se realizó ayer aquí la cuarta audiencia para debatir al reestructuración de las tarifas telefónicas. Desde la oposición y las entidades defensoras de los consumidores se renovaron las críticas a las subas en las llamadas urbanas, que implica el rebalanceo, y el grueso de las exposiciones apuntó a atar cualquier cambio en las tarifas a los costos del servicio. Telecom y Telefónica de Argentina reiteraron la necesidad del rebalanceo, según lo establecido en el pliego de privatización, y su propuesta de aumentar las comunicaciones locales (hasta 100% en las horas pico), el abono (87%) y eliminar los pulsos libres a cambio de rebajas del 54% en las comunicaciones interurbanas y del 64% en las internacionales. Cuando todavía faltaban hablar 30 expositores de los 73 que concurrieron, el arduo intercambio de posiciones técnicas y jurídicas pasó a cuarto intermedio hasta el miércoles próximo. La audiencia -presidida por el secretario de Comunicaciones, Germán Kammerath- es la cuarta en la que se busca avanzar hacia la reestructuración y tuvo un tono más técnico que las anteriores. Entre los representantes de las empresas quedó la sensación de un moderado avance ya que "no recibimos los insultos ni los palos de las otras veces", mientras entre los legisladores de la oposición crecía la convicción de que antes de fin año habrá un nuevo cuadro tarifario. El radical Enrique Mathov lo dijo durante su exposición : "En el Congreso está el rumor de que el presidente (Carlos) Menem firmará un decreto triplicando el abono y eliminando los pulsos libres", disparó. Kammertah salió por un momento de su rol de moderador y contestó lacónicamente : "Esa versión no es exacta". Munición gruesa El defensor del pueblo, Jorge Maiorano, tiró con munición gruesa al anticipar que cualquiera sea el resultado de la audiencia, se reserva el derecho de iniciar acciones judiciales para para exigir la renegociación de los contratos telefónicos. Ana María Luro, presidenta de Acción del Consumidor (ADELCO), dijo que el mismo pliego de privatización prohíbe que cualquier cambio en las llamadas internacionales se compense con la locales. El diputado del Frepaso, Juan Pablo Cafiero, cuestionó la legalidad de la reestructuración ya que por la Ley de Convertibilidad cayó el capítulo del contrato de privatización que establecía los ajustes. Además, planteó que el valor del pulso se duplicó desde noviembre de 1991, cuando arrancó la privatización hasta ahora, y que las empresas deberían "devolver a los usuarios unos 7000 millones de dólares por las concesiones económicas que habían obtenido del Gobierno". El senador jusicialista José Manuel De la Sota se subió al carro de la oposición al cuestionar la forma en que se calculan los costos. Por el avance de la tecnología, las empresas se hacen más eficientes -explicó- y sus costos bajan. Las empresas están utilizando costos que no corresponden. Desde las empresas de telefonía móvil se planteó que si bien hay que corregir la distorsión tarifaria, la discusión debería ser más amplia. Maximiliano Von Kesselstatt, director de marco regulatorio de la Compañía de Telefonos del Interior (CTI), dijo que "es razonable hacer una revisión" pero que también hay que incluir en la discusión una rebaja en los cargos que las telefónicas cobran por "bajar" (conectar) al servicio móvil con el urbano. El representante de Movicom, Roberto Pérez, dijo que cualquier rebalanceo debe tener en cuenta la elasticidad, esto es cuánto aumenta la cantidad de llamadas interurbanas por efecto de la rebaja en las tarifas y convertir estas ganancias adicionales en reducciones de las tarifas locales. Por su parte, Luisa Cerar, de la norteamericana AT & T, hizo hincapié en la necesidad de bajar las llamadas internacionales. Explicó que la evolución de las tecnologías determina una tendencia mundial a la baja en los precios. |
|
|
ANDREA RODRIGUEZ |
||
|
|