SOLEDAD. Bilardo ayer, durante la práctica. El técnico se juega hoy su futuro.
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La cuenta regresiva en Boca ya está instalada. Lo sabe su técnico Carlos Bilardo. Lo saben los jugadores, el presidente Mauricio Macri y el resto de los directivos. Y también los hinchas. Por eso, esta noche a partir de las 21.10, se vivirá en la Bombonera mucho más que un partido de fútbol. La presión, los nervios, la angustia, la ansiedad serán los condimentos principales dentro de 90 minutos claves. Boca empieza a desandar su futuro. Y el revitalizado Platense de Jorge Castelli querrá ponerse el traje de verdugo. Este encuentro abrirá la 17 jornada, fecha que -para disgusto de los hinchas de Boca- puede consagrar campeón a River.
Boca está cumpliendo una de las peores campañas de su historia profesional y está a 15 puntos del puntero River (que además tiene un partido menos). Por eso, después de una semana convulsionada, Bilardo estuvo más preocupado en aguantar los embates que lo desestabilizaron del puesto que en definir la formación titular. Pero Boca tendrá como bajas importantes a Cáceres (ya en Valencia), Vivas y Fabbri (en la Selección) y novedades tales como Toresani de lateral derecho y Lorenzo-Dollberg como pareja central. Las dudas del técnico pasan por el lesionado Pineda (traumatismo en el dorso del pie derecho) y por quién ocupará el puesto de volante central. Los médicos de Boca confían en que Pineda llegará en condiciones; caso contrario, jugará el juvenil Aníbal Matellán. En el medio, Bilardo deberá optar entre Diego Cagna y Pablo Trobbiani. Pero el que tiene más chances de jugar es el ex volante de Independiente.
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