Viernes 06 de diciembre de 1996, Buenos Aires, República Argentina

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Política

LA RELACION CON WASHINGTON: REUNION EN LA CASA BLANCA

Menem ofreció a Clinton colaboración militar para combatir el narcotráfico

Y también el terrorismo · Esto significa definir un nuevo rol para las Fuerzas Armadas · En ese marco, harán tareas de inteligencia exterior, apoyo logístico y control aéreo a nivel continental




CASA BLANCA. Menem, ayer luego de su reunión con Clinton, rodeado de periodistas.


El presidente Carlos Menem quiere que las relaciones con los Estados Unidos sean más estrechas que nunca. Ayer, de visita en la Casa Blanca, Menem planteó a su colega Bill Clinton "la necesidad de una alianza plena, extra OTAN", para, entre otras cosas, combatir contra el narcotráfico y el terrorismo. La idea pareció entusiasmar a Clinton: Menem relató a los periodistas que, de inmediato, "el presidente Clinton ordenó a sus colaboradores que conversen con mis colaboradores para llegar a esa alianza extra OTAN, que los Estados Unidos ya tienen con algunos países del mundo".


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La OTAN es una organización militar que agrupa a los principales países europeos y a los EE.UU., creada tras la Segunda Guerra Mundial.

En la práctica, esa decisión implica definir un nuevo rol para los militares argentinos, quienes desde el retorno de la democracia, en 1983, participaron en la guerra del Golfo (1991) y centraron su atención en las misiones de paz de las Naciones Unidas. Ahora, Menem le anunció a Clinton que las fuerzas armadas participarán, a nivel continental, en tareas de inteligencia externa, apoyo logístico y control aéreo.

Por la tarde, el canciller Guido Di Tella se reunió con su colega, Warren Christopher, para delinear cómo será esa alianza y hoy habrá un nuevo encuentro entre los titulares de Defensa, Jorge Domínguez y William Perry. Domínguez estaba en Panamá, pero fue llamado de urgencia por Menem para que estuviera en estas negociaciones.

El planteo de Menem calzó como un guante con los deseos de los Estados Unidos: desde hace tiempo, los norteamericanos presionan para que los militares de la Argentina y de otros países de la región participen activamente en la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo.

Es que para los Estados Unidos la seguridad de la región está ahora amenazada por el narcotráfico y el terrorismo.

Es también el pensamiento del presidente Menem. "Son los nuevos dos desafíos", dijo Menem durante la reunión con Clinton. "La Argentina es un aliado estratégico para nosotros", aprobó Perry, quien también participó del encuentro.

Hasta ahora, algunos sectores del Gobierno se resisten a una participación activa de los militares en la lucha contra narcos y terroristas, algo que, por otra parte, está prohibido por la ley. Por eso, las tareas de las Fuerzas Armadas se limitan a ayuda logística y aportes de inteligencia exterior a las fuerzas de seguridad (Policía, Gendarmería y Prefectura).

Pero, la presión norteamericana es muy fuerte. Ayer, luego de la visita a la Casa Blanca, el presidente Menem almorzó en el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales y dejó abierta una puerta para un eventual cambio en el rol de los militares cuando ocurran "casos muy extremos". De inmediato, frente a ex funcionarios como Paul Volker, Carla Hills y Zbigniew Brzezinski sostuvo que "la alianza con los Estados Unidos es absoluta, inconmovible".

Dos horas después, en una conferencia de prensa, Menem explicó que su propuesta para enhebrar una alianza extra OTAN no es solo militar, sino que implica "una suerte de reciprocidad en cuanto al comercio, a la industria, a la cuestión del equipamiento de algunas organizaciones como las Fuerzas Armadas, que nos vendría muy bien para modernizarlas".

En la Casa Blanca

Menem llegó a la Casa Blanca a las 10 de la mañana (las 12 en Buenos Aires), en un Cadillac negro. Hacía un frío terrible y Menem entró por una puerta ubicada a un costado de la entrada principal, cerca del edificio gris del Consejo Nacional de Seguridad, ya que no era una visita oficial.

Clinton lo recibió sonriente y ya recuperado de una afonía que lo había dejado mudo durante varios días. Primero, Menem y Clinton se reunieron a solas en el despacho del anfitrión y luego pasaron a la Sala de Gabinete donde los esperaban los funcionarios de ambos países.

Acompañaron al Presidente el canciller Guido Di Tella, el jefe de Gabinete, Jorge Rodríguez, los ministros Jorge Domínguez y Alberto Mazza, el secretario general de la Presidencia, Alberto Kohan, y el embajador Raúl Granillo.

Clinton tomó la palabra y se alegró por las "excelentes" relaciones con la Argentina, "uno de nuestros aliados más cercanos. Las relaciones son tan buenas y normales que no hay temas para discutir y sí una lista de temas concretos de interés común", agregó Clinton. Y comenzó a enumerar, de memoria, los asuntos que le interesan a su país.

El primer tema fue un reclamo: la demora argentina en la legislación sobre patentes . Por el lado argentino, Menem pidió a Clinton que "interceda" frente a Gran Bretaña por las Malvinas y recordó que los Estados Unidos todavía no cumplieron con sus promesas para aumentar las compras de carne y maní.

La reunión duró una hora, más de lo previsto por los propios funcionarios argentinos. Hubo tiempo, también, para algunas bromas. "Presidente, ahora que logré la reelección se me van mis colaboradores. ¿Por qué no habla con Perry y lo convence para que se quede?", le dijo Clinton a Menem al final del encuentro.

Unos minutos antes, Clinton le había señalado que pensaba viajar a América latina durante los primeros meses del año próximo. "Es una excelente idea. Tiene que tomar contacto directo con los pueblos latinoamericanos, donde a usted lo aprecian mucho", contestó Menem.

Después, Clinton acompañó a Menem a la salida y en la puerta le dio la mano a la vista de periodistas y fotógrafos.

Menem se retiró contento, con el logro, simbólico, de haber sido el primer mandatario que charló con Clinton en su despacho después que el presidente más poderoso del planeta logró la reelección, hace apenas un mes.



CEFERINO REATO Enviado especial