Viernes 06 de diciembre de 1996, Buenos Aires, República Argentina

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Política

LA RELACION CON WASHINGTON:L PRESION DEL GOBIERNO NORTEAMERICANO

Patentes: Menem prometió resolverlo en una semana

Fue el primer punto que trató Clinton durante la cumbre · Menem dijo que "es un asunto del Congreso y solo falta un pequeño paso" · El Gobierno espera así eludir la posibilidad de una sanción comercial




BUENOS MODALES. Clinton, ayer en la Casa Blanca, en la reunión con Menem.


WASHINGTON (Enviado especial).- La cuestión de la ley de Patentes fue el primer punto de la agenda tocado durante la reunión cumbre de ayer en Washington, entre los presidentes Bill Clinton y Carlos Menem. El jefe del Estado argentino se comprometió para que el Congreso lo resuelva la semana próxima, en un intento por eludir posibles sanciones comerciales a la Argentina. Según voceros del gobierno argentino, Clinton inició el encuentro en la Casa Blanca de muy buen humor, señalando que "la relación entre ambos países es muy buena y solo incluye temas de interés comun". Pero el primero de los temas de "interés común" fue, previsiblemente, la complementación de la ley de Patentes sancionada en marzo de 1995.


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"Tenemos esta situación", dijo suavemente Clinton, y se refirió a "la protección de los inventores de patentes". A continuación, profundizó el planteo el secretario de Estado norteamericano, Warren Christopher, quien transmitió la "inquietud" de los empresarios de su país por la demora en la sanción de la ley de Confidencialidad, complemento de la de patentes.

Menem respondió con rapidez. "Hemos cumplido con todo lo que hemos prometido", señaló, según voceros del encuentro. "Solo falta un pequeño paso para completar la legislación, que está en manos del Congreso y se va a solucionar la semana que viene", completó.

Menem había querido llevar resuelta al menos la media sanción de la ley de Confidencialidad para su encuentro con Clinton. Pero el proyecto fue retirado de la Cámara de Diputados por el propio bloque justicialista en la noche del miércoles, ya que la oposición no aceptó consensuar dos modificaciones introducidas en el texto por la Cancillería. Los cambios se produjeron a raíz de una sugerencia de la diplomacia norteamericana.

El Gobierno está advertido de que se avecina otra ofensiva norteamericana para lograr una legislación más satisfactoria para los laboratorios de ese país. Aunque el superávit norteamericano en la relación comercial con la Argentina es de 2.000 millones, el Gobierno teme al fantasma de una sanción comercial.

De hecho, el asesor de Clinton, Thomas Mc Larty, aprovechó su visita a Buenos Aires de hace dos semanas para plantear las inquietudes del Departamento de Estado ante funcionarios y legisladores oficialistas. El próximo 19 de diciembre, un día después de la despedida de James Cheek de su puesto de embajador, volverán a reunirse diplomáticos norteamericanos con integrantes de la administración Menem para insistir en el tema.

Más explicaciones

En Washington, aseguran que la relación comercial de los dos países está a punto de comenzar a transitar la zona de "preocupación". Para ellos, la ley de Patentes sancionada en marzo de 1995 "no sirve para nada". Por eso reclaman el complemento de la confidencialidad.

Menem tuvo otra prueba de la preocupación norteamericana ayer al mediodía, poco después de la reunión con Clinton. Fue el invitado de honor durante un almuerzo en el Centro de Estudios Estratégicos, y presentado por la anfitriona, la ex funcionaria de Comercio Carla Hills.

Los invitados fueron al grano y abordaron, en primer lugar, la cuestión de las patentes. "Esperaba esa pregunta", dijo Menem con una sonrisa. "Estamos haciendo todos los esfuerzos y la señora Hills lo sabe porque ya me viene reclamando por esto desde 1992", completó el Presidente, quien finalizó la respuesta augurando que, en ese aspecto, "pronto vamos a estar mejor que Brasil".